martes, 13 de marzo de 2007

EL DROGOTA DE TU BARRIO PODRIAS SER TU!!

SCANNER DARKLEY


Sitges, 7 de octubre de 2006, la cola del Auditori está a reventar y lo que más sorprende es la gran variedad de gente que espera para ver Scanner Darkly: intelectuales con gafas de pasta, parejitas rollo guarro-punky-perro-flauta, freakys con camisetas negras de alguna película olvidable… y mucha, mucha, quinceañera con camiseta ajustada y pantalón prieto. Me encanta ver películas que se salen de lo convencional y Scanner Darkly es ante todo una película original, en la que su director, Richard Linklater, vuelve a utilizar la técnica de la rotoscopia para transportarnos a un universo de confusión y paranoia. La Rotoscopia consiste en pasar las imágenes rodadas con actores de carne y hueso a imágenes animadas por ordenador y, al ser extremadamente laboriosa, alarga considerablemente la post-producción, transformando cada minuto de metraje en 500 horas de duro trabajo informático. La película está basada en la novela Una mirada a la oscuridad, de Philip K. Dick (1928-1982), considerado por muchos el genio de la ciencia ficción del S.XX ya que de su mente han salido auténticas obras maestras que posteriormente han sido adaptadas a la gran pantalla como Blade Runner, Desafío Total (Dios, que grande eres Philip!!) o Minority Report.
La película cuenta la historia de Fred (Kanu Reeves, guapo entre los guapos a pesar de esa cara de palo sólo comparable a la expresión facial de Nicolas Cage o Harrison Ford), un policía que está investigando a un grupo de toxicómanos consumidores de una fuerte droga conocida como Sustancia D, que provoca la progresiva destrucción del cerebro y de la personalidad. Él también la consume y… resulta que se investiga a sí mismo… coño que lío!!!!...
Si ésta es la primera película que veis con el sistema de la rotoscopia les aseguro que fliparán tanto como un servidor, ya que no es ni animación, ni imagen coloreada, es algo completamente diferente y sólo por eso vale la pena pagar esos dolorosos 6.5 Euros porque, ¿Cuánto tiempo hace que no les sorprende una película en el cine?. Además, la historia engancha desde el principio (ver la extraña relación de uno de los personajes con un grupo de insectos toca cojones) y continua combinando, de una manera muy correcta, momentos de la investigación policial con situaciones cotidianas llenas de un humor especial, fruto de las drogas; atentos a las conversaciones intrascendentes, y a veces surrealistas que suceden en casa de Fred, donde vive con sus colegas, Ernie y James. Les aseguro que es lo más parecido a las típicas charlas tontas que hemos tenido todos con nuestros amiguetes de juventud después de unas cuantas cervecillas y alguna que otra sustancia psicotrópica…snif! Qué tiempos aquellos...
Personalmente, una de las cosas que más me cautivaron fue la originalidad del traje multifórmico que lleva Keanu cuando va de policía, que lo convierte en un holograma andante o en el hombre de las mil caras. Un traje que haría las delicias de cualquiera de ustedes ya que les permitiría pasar desapercibido en cualquier situación.
Por último, comentar el aliciente de los actores: Woody Harrelson, el excelente Robert Downey Jr. o el personaje de Donna, novia y camello de Fred & CIA, interpretada por Robona Ryder, perdón Wynona Ryder, una actriz que despuntó en sus años mozos de la mano de Tim Burton con Eduardo Manostijeras, pero que últimamente se ha quedado en el olvido, entre la sección de lencería y la de menaje del hogar. Con su depresiva pero intensa interpretación seguro que encontrará futuros papeles tan interesantes como este personaje de cocainómana estrecha del que hace gala… con sorpresa final incluida… Para quien no pille ni papa después de 90’ que no se consuele comprándose el libro del tío Philip en la FNAC (que escribió esta historia cargadito de Anís del Mono), porque, a diferencia de otras adaptaciones, ésta es bastante literal y no aclara mucho. Lo mejor es tomarse un par de copas antes de la proyección, ir acompañado con un freaky que haya hecho una FP2 en David Lynch y dejarse llevar por la magia del cine fantástico. Que les sea tan de provecho como lo fue para mí.